Casa Quatro se levantó en 2007 sobre un terreno de 250 m². Son 360 m² en dos niveles resueltos alrededor de un patio interior que abre justo en el ingreso principal: la puerta no da a un vestíbulo cerrado, da a un árbol que sube por la doble altura. Desde ahí el módulo de la escalera lleva a la planta alta, y las áreas de la planta baja corren abiertas entre sí.
Galería
El patio recibe en el ingreso
El acceso principal no desemboca en un pasillo: desemboca en un patio. Un árbol plantado sobre un lecho de piedra bola sube por la doble altura y se ve desde la puerta, desde el vestíbulo y desde los cuartos de la planta alta que dan a ese vacío.
En un terreno de 250 m², el patio es lo que le da aire a la casa. Mete luz al centro de la planta durante el día y, de noche, la iluminación empotrada al piso proyecta las ramas sobre el muro.
El módulo de la escalera
Subir a la planta alta ocurre dentro de un módulo propio, de doble altura, con los muros forrados en piedra y un lucernario de vigas de madera que va cortando la luz a lo largo del día. Es la segunda pieza que ordena la casa: recoge el recorrido desde el patio y lo gira hacia arriba.
En la planta baja no hay muros que separen las áreas. El comedor sigue hacia la terraza y la terraza hacia el patio, de manera que el árbol y la vegetación están a la vista desde casi cualquier punto de la casa.