Servicio
Interiorismo
residencial
El interiorismo no es decorar al final. Es decidir cómo se usa cada espacio, por dónde entra la luz, qué carpintería hace falta y qué materiales se van a tocar todos los días durante veinte años.
Un interior funciona cuando responde a cómo vive la gente que lo habita: dónde se come de diario y dónde cuando hay visitas, cuánta ropa hay que guardar, si en esa casa se cocina en serio o se calienta la cena. Con eso claro se decide la distribución, y solo después los materiales.
La carpintería a medida suele ser la diferencia entre una casa que se siente resuelta y otra que no. Una cocina, unos closets y los muebles fijos bien dibujados aprovechan cada centímetro y duran décadas; los mismos metros mal resueltos se notan cada mañana.
La iluminación se proyecta al mismo tiempo, no al final: cuánta luz hace falta en cada punto, de qué temperatura, y desde qué apagador se controla. Es lo más barato de prever y lo más caro de corregir.
Qué incluye
- Distribución y uso de los espacios, incluida la posibilidad de mover muros cuando se puede.
- Materiales y acabados: pisos, muros, plafones, herrería.
- Carpintería a medida: cocina, closets, muebles fijos.
- Iluminación: dónde va la luz, de qué tipo y cómo se controla.
Cómo lo abordamos
- Se puede contratar junto con el proyecto de la casa o por separado.
- Empezamos por cómo vive la familia, no por un catálogo de estilos.
- Preferimos pocos materiales, bien puestos, a muchos apenas resueltos.
Preguntas frecuentes
¿Hacen solo interiorismo, sin obra?
Sí. Hay proyectos donde solo interviene la planta baja —sala, comedor y cocina— sin tocar el resto de la casa.
¿Incluye la compra de muebles?
Acompañamos la selección y decimos qué funciona con el proyecto, pero la compra la hace el cliente directamente con el proveedor.
¿Lo hablamos?
Cuéntanos qué tienes en mente —el terreno, la casa, los metros, lo que ya tengas— y te respondemos. También puedes llamarnos al +52 33 3808 5998.