Casa La Blanca es una residencia en Las Carretas. Los muros son de estuco blanco y la casa se abre al jardín con un gran ventanal estructural, sostenido solo por herrajes puntuales. Afuera, una alberca alargada, olivos y gravas ordenan el terreno, y varios patios dejan entrar la luz. Es una casa sobria, pensada para vivirse hacia el jardín.
Galería
El jardín y las áreas exteriores
Al fondo hay un amplio jardín de césped, rodeado por muros blancos y árboles maduros. La alberca y los andadores de piedra conectan la casa con el jardín, y la pérgola extiende la planta baja hacia el exterior.
El paisajismo se completa con olivos, pastos ornamentales y gravas de distinto grano, que cubren el suelo y suavizan las líneas de los volúmenes.